“Se te ve una chica sana y roquera. Me gustó como escribes, me gustó el celeste y tu perro
supongo que nos estaremos leyendo.”
Posteó, finalmente.
Ahora sí miro sus fotos. No lo muestran mucho, realmente. Son photoshopeadas, con cosas chistosas. Lo es precisamente un guapo, según las fotos. Tiene cara de cuico. Rubio y ojos azules. No me gusta, pero decido darle una chance, debido a cómo escribe.
Cuando un hombre escribe bien, debo hacer un paréntesis para explicar esto, me calienta terriblemente. Cuando veo hombre escribe bien, pasa directamente al corral mental que tengo que “hombres potencialmente buenos folladores”, vaya a saber dios por qué. Por eso nunca perdono las faltas de ortografía, y si a la buena escritura se suma una caligrafía bonita, me enamoro. Sin ir más lejos, de mi primer novio me enamoré cuando recibí su primera carta en mi casa. Y mi primer novio, de guapo, nada. Gordo, más bajo que yo. Ni siquiera rostro tierno, o algo que inspirase algún buen sentimiento. De guapo, repito: nada. Mi primer novio ahora es un muy buen novelista, para cuando yo lo conocí ya había ganado premios y le habían publicado un par de cuentos, teniendo él 17. Le regalé mi virginidad (él 18, yo 16) sin absolutamente ningún reparo y hasta el día de hoy no me arrepiento.
Una vez explicado esto, ejemplo incluido, continúo:
Finalmente posteó. Cada vez que postea un hombre en mi blog, debo admitirlo, me duele un poco el estómago porque en el posteador veo un potencial romance.
En este caso la sensación es aún mayor, ya que efectivamente me encanta como escribe Matías. No sé qué pensar. No sé ni qué postearle, pero sé que hay que mantenerse vigente, así que tengo que postearle de vuelta.
Dejo pasar algunos días, dejo pasar algún posteo suyo. No estoy desesperada, ok?
Le dejo un piropo corto. Una palabra: “Genial”.
Tiene que responder pronto. Para dejarle más limpio el camino, dejo un post nuevo en mi blog. Uno divertido donde comento realidad noticiosa deportiva, así se nota que sé de fútbol, así se nota que tengo mucho empatía con el género masculino, pero hago el análisis inocente y en clave de humor para mantener mi lado femenino intacto.
Tiene que postear, tiene que postear. Y lo hará.